Con la llegada de la Navidad los hogares se llenan de poinsettias, también llamadas ‘Flor de pascua’. Es tradición comprarlas para casa o regalarlas para tener un bonito detalle con amigos, familiares o clientes. Las poinsettias no requieren de complejos cuidados pero si que hay una serie de recomendaciones a tener muy en cuenta si queremos que sobrevivan a las Navidades perfectas, pues son un poco delicadas. Y si lo hacemos bien incluso podemos hacer que duren hasta el año siguiente. Sigue leyendo y descubre cómo cuidar la flor de pascua.

La poinsettia o flor de pascua es originaria de México. Es una planta acostumbrada a vivir en ambientes templados y húmedos con mucha luz. Su floración se produce entre los meses de noviembre a febrero, época que coincide con las festividades navideñas. La poinsettia la podemos encontrar en fucsia, amarillo y blanco entre otros otros colores, pero sin duda el color estrella es el rojo.

Ambientes templados, buena iluminación y riego constante

El enemigo número uno de las poinsettias, las flores y otras plantas durante los meses fríos es la calefacción. El excesivo calor hace que se deterioren fácilmente. Es por ello que deben mantenerse alejadas de chimeneas, estufas, radiadores o cualquier fuente de calor pues absorben rápidamente la humedad que necesitan para vivir. Se aconseja no poner la calefacción demasiado fuerte. La temperatura ideal a la que se deben mantener oscilaría entre los 24º por el día y los 17º de noche. También resulta imprescindible mantenerlas alejadas de corrientes de aire.

En cuanto a la luz, las flores de pascua deben colocarse en lugares bien iluminados por el sol, cerca de una ventana, donde no reciban luz de forma directa ya que sus hojas pueden quemarse fácilmente. El riego debe ser moderado un par de veces a la semana comprobando antes el estado de la tierra (no regar todavía si está húmeda), y se recomienda que hacerlo mediante inmersión con agua tibia. Importante evitar que se mojen las hojas. Si adquieren un color negruzco significa que se está regando demasiado. Por otro lado, la falta de humedad puede provocar que se caigan.

Consejos para cuidar la flor de pascua tras las navidades

La poda se debe realizar cuando se le hayan caído todas las hojas, verdes y rojas. Es esencial para su supervivencia el resto del año. Coge las tijeras de podar, elige las tres o cuatro ramas principales y córtalas a unos 10 cm. Elimina también los tallos y otras ramas que tengan aspecto débil así como las hojas secas. Se recomienda poner un poco de cera derretida o similar en las zonas donde se han realizado los cortes para sellar las heridas. En cuanto veamos que la planta comienza a crecer podemos proceder a trasplantarla, a una maceta más grande.

No es necesario abonar la planta durante los meses de floración, se recomienda hacerlo a partir de primavera tras la caída de las hojas, cada 15 días aproximadamente con sustratos de absorción lenta. Por último, si queremos que al año siguiente las hojas vuelvan a crecer de un color rojo intenso deberemos colocarla en un lugar totalmente a oscuras durante la noche, al menos durante 10 horas al día.

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